Un país puede dividirse en cifras. Una de ellas, repetida y polémica, es la del 1% más rico. Ese pequeño grupo concentra casi el 40% del patrimonio nacional, viaja en un mundo aparte y mantiene vínculos fluidos con el poder político. ¿Qué significa eso para la democracia? ¿Es justo que exista esa distancia entre “los de arriba” y el resto?

Este debate volvió al centro de la escena con la propuesta de gravar al 1%. Pero más allá de la coyuntura, las preguntas son más hondas: ¿qué entendemos por justicia social? ¿Dónde termina el mérito y dónde empieza el privilegio?

Con esas dudas nació esta serie de cuatro artículos que invitan a mirar al 1% desde distintos ángulos: los datos, la filosofía política, las teorías de la justicia y, finalmente, una reflexión sobre la democracia uruguaya.

No hay respuestas cerradas. Solo un intento de abrir la discusión. Porque hablar del 1% es hablar, en el fondo, de lo que queremos ser como país.